Vides, cereal, almendros… y ahora girasoles. Abanto es, actualmente, el paraíso de los girasoles dorados junto a otros lugares de la redolada. En nuestro pueblo, gracias a las ayudas asociadas a los cultivos proteicos, se está extendiendo la plantación de esta oleaginosa que otorga un poderosos colorido amarillo a orillas de caminos y carreteras.
Este verano el amarillo era el color dominante en muchos campos abanteños y gracias a la calidad de nuestra pipa se ha conseguido su reconocimiento a nivel nacional con la IGP Girasol de Abanto y contornada.
Y este premio, otorgado por organismos de reconocido prestigio, reconoce la valentía de plantar girasoles teniendo en cuenta que se trata de un cultivo autóctono patrio, que conlleva mucho riesgo su explotación y que las ayudas no siempre llegan cuando se esperan.
Larga vida al girasol.



































































