Este primer trimestre del año ha traído una buena cantidad de agua en forma de lluvias y nieve. Ello ha provocado que los manantiales subterráneos estén llenos y el agua tenga que salir a la superficie. La fuente del Ojo de Pardos es un claro ejemplo. Antiguamente salía agua que servía para regar y dotar de agua al Ojo. Hace años, muchos años, se dice que desde finales de los 80, que de ese lugar no salía agua. Y ahora vuelve a salir. Es la naturaleza en estado puro.


































































