Raquel Sebastián Martínez me permite compartir estas instantáneas del pantano de Abanto. Estos días luce tranquilo, casi en silencio. En menos de un mes se llenará de niños, adolescentes, adultos… que nadarán alegremente entre sus aguas. Algunos se lanzarán desde lo alto de la caseta grande, otros bajarán con tiento por la rampa… y, así, cada uno a su manera disfrutará de un lugar con encanto en Abanto.














































































